Con los pies en la tierra, Uffff después de la Odisea que fue el viaje a Tierra Santa, me esperaba lo peor para el regreso; y claro ese regreso que uno quiere detener por algunas horas más, días si se pudiera….

 

Terminamos maletas justo unos minutos antes de irnos al aeropuerto, creo que es la maldición del vuelo de regreso, por más que uno haga y empiece antes, siempre terminarás cerrando la maleta en el último momento antes de salir corriendo y casi tarde de la casa, con apenas dos horas de sueño.

 

Casi a regañadientes salimos de la casa, con el corazón en la mano y millones de recuerdos por atesorar; el más pequeño a los quince minutos ya gritaba que odia el carro y la mayor brincaba en su asiento diciendo: « Vamos, Vamos » con las manitas al aire (signo de felicidad).

 

La despedida fue rápida, entre olas de emociones y la premura por llegar a tiempo a la sala con miles de paquetes y dos niños pequeños en brazos ya cansados.

 

Para nuestra sorpresa, a pesar de que estábamos separados por el pasillo (políticas de la compañía que dan prioridad a la « No comodidad » de los pasajeros), fue mejor que cualquier otra cosa, pues podíamos movernos a nuestro gusto sin tener que estorbar y molestar a nadie.

 

No me puedo quejar, los niños se portaron de maravilla, no durmieron mucho pero no dieron lata alguna, la mayor hizo amistad con los vecinos de a lado, les platicó una serie de cosas (ahora en español), lo llamaba con la manita diciendo : « Señor, señor » seguida de un interminable monólogo, risas y sonrisas preciosas. La vecina decía : « Pero que bien se portan tus niños, y tan chiquitos » para mis adentros me reía solo de recordar el viaje de ida…

Obvio no dormimos más que un par de horas, pero los pequeños creo que dentro de todo pudieron descansar algo ; un suspiro de alivio para mis adentros por esta etapa ya terminada al ver que llegábamos a tierra firme, solo faltarían unas cuantas horas para estar en casa, que ya a esas alturas era lo único que importaba : ¡Llegar !

 

La segunda parte del vuelo fue algo más pesada, tres horas de espera con los pequeños cansados y en un horario que no les correspondía, a pesar de que el vuelo fue solamente de 25 minutos, parecía interminable con el bebé llorando a todo pulmón, harto de tanto ajetreo y claro unos pasajeros casi odiosos mentando madres por el concierto que no acababa. De verdad queridas compañías aéreas, deberían hacer vuelos sin niños, no saben lo difícil que es viajar en ocasiones con ellos como para después soportar malos humores, y por otro lado los otros pasajeros pagan por la comodidad que no encuentran a un lado de niños inquietos y cansados, de la mano de unos padres exhaustos.

 

Con decirles que había pensado en un par de camisetas para el viaje con las siguientes leyendas :

 

Para la mayor con 2.5 años :

« disculpe las molestias tengo dos años y me es difícil estar sentada por más de 20 minutos »

 

Para el más pequeño con 6 meses :

« Disculpe las molestias, tengo 6 meses, me están saliendo los dientes y me gusta jugar »

 

O algo así, que bueno si no es en expresión de disculpa, es para sensibilizar a los pasajeros que nada más ven niños y se horrorizan.

 

Pues bueno queridos todos, ya estamos de regreso, con las pilas recargadas de amor de casa y sobre todo de unas vacaciones que aunque cortas, maravillosas con la familia que tanto se extraña.

 

¡Misión : Mamá Ninja de regreso !

Share This:

Hits: 163

2
Leave a Reply

avatar
1 Comment threads
1 Thread replies
0 Followers
 
Most reacted comment
Hottest comment thread
2 Comment authors
Misión: Mamá NinjaMarta Recent comment authors

* Se requiere casilla de verificación RGPD

*

Estoy de acuerdo

  Subscribe  
newest oldest most voted
Notify of
Marta
Guest
Marta

Me alegra leer que estás de vuelta!