¡Vacaciones! ¿Como podemos gestionar nuestro tiempo?

¡Vacaciones! ¿Como podemos gestionar nuestro tiempo?

A veces, ni siquiera sabemos cómo disfrutar de determinados momentos … y hay tantas formas divertidas y saludables de hacerlo. Durante el período de vacaciones podemos jugar y aprender al mismo tiempo.

Después de un año de clases, todos los niños (y también los padres) están deseando que lleguen las vacaciones, ya que significa momentos de ocio y despreocupación, libres de rutinas. Sin embargo, conviene conservar algunas, es decir, en relación a determinados horarios: cómo tener tiempo para despertar y acostarse, aunque ajustado a la temporada, y para tomar las comidas, aunque sea más flexible. También es útil para crear momentos que involucren estímulos cognitivos, por ejemplo a través de juegos y tareas, en los que se puedan desarrollar habilidades trabajadas en la escuela o incluso adquirir otras nuevas.

También es beneficioso elaborar, junto con el niño, una lista de actividades que tendrá que realizar durante las vacaciones. Las ventajas son numerosas, el niño se apropia de ciertos conocimientos y desarrolla actitudes positivas: se organiza, se motiva y forma una adecuada gestión de su tiempo.

Aunque parezca una tontería realizar tareas durante las vacaciones, que apelan a los conocimientos escolares, lo cierto es que nuestro cerebro no se detiene y es necesario recordar y trabajar determinadas adquisiciones, sobre todo de forma lúdica.

En este período, los padres tienen la posibilidad de organizar actividades que potencien el razonamiento lógico, la memoria, la interacción verbal, la concentración, el espíritu crítico, la creatividad, etc., mostrando a sus hijos que están interesados ​​en lo aprendido durante el año.

Veamos algunos ejemplos: pregunte cuánto costará la merienda; cuando consuman un helado y lo paguen con cierta nota, pregunte cuánto recibirán a cambio; mientras viajan, haga que observen las placas de los autos y creen un juego de palabras que comience con esas letras, realice operaciones con los números de las placas, así como otras asociaciones; enumerar o describir los lugares que han visitado y tocar el «Quién es Quién de la Familia», en base a características físicas o emocionales.

También pueden estimular su imaginación y creatividad proponiendo un concurso de dibujo, fotografía o manualidades (por ejemplo con materiales reciclables).

Las vacaciones son un momento propicio para la lectura, por lo que pueden llevar a los niños a una librería o biblioteca y hacer que lean y hablen de las historias y aventuras que han leído. La música también puede ser un punto de partida para estimular la parte sensorial, emocional y comunicativa de los niños.

También será interesante organizar una tarde gastronómica, en la que podrás hacer tortitas, tartas, helados, refrescos … pidiendo más tarde registrar las recetas respectivas o bien organizarlas en un libro, estimulando así la escritura.

Otra posibilidad para gestionar las vacaciones, podría ser buscar actividades pedagógicas puestas a disposición y promovidas por museos y cámaras, u otras asociaciones, ¡e ir descubriendo!

No olvide también la importancia de la actividad física, ya que es fundamental para la coordinación motora y el bienestar general.

Es importante enfatizar que sus hijos no deben estar “enganchados” a la televisión, computadoras, juegos electrónicos o redes sociales. No olvide la necesidad de estímulos e interacción. Existe toda una gama de actividades que se pueden transformar en un juego alegre, haciendo que los niños presten atención a su entorno y relacionen sus adquisiciones con situaciones prácticas del día a día.

Y ahora apuesta por el diálogo, ya que las vacaciones son una oportunidad única para pasar más tiempo juntos. ¡Disfruta bien estos momentos!

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