Enseñando tolerancia y tranquilidad

Enseñando tolerancia y tranquilidad

Es interesante y valioso enseñar a los más pequeños el culto a la paz y el poder de la tolerancia y la serenidad en entornos difíciles.

Los niños más tranquilos, reflexivos y equilibrados en sus actividades escolares y familiares siempre obtienen mejores resultados. Si los padres tienen que afrontar situaciones de divorcio, despido o enfermedad, depresión, entre otros episodios, hoy en día, tan frecuentes en la vida de las personas mayores, los hijos más orientados son menos difíciles de tratar.

La serenidad es sinónimo de tranquilidad, paz interior, armonía, calma, paz interior y tranquilidad. Se puede cultivar en base a un conjunto de principios que se basan en la calma, el acuerdo, la voz pausada, la alegría en las actitudes y la firmeza en los propósitos. Los adultos deben ser los primeros en dar ejemplo o buscar estudiar, practicar disciplinas que tengan como objetivo educar la mente sobre la energía. Buenos ejemplos son la natación, la equitación, la meditación y algunas artes marciales. Tolerancia proviene del latín «tolerare», es decir, apoyar o apoyar y es un término que define el grado de aceptación ante un elemento inesperado o habitual. Puede ser por motivos culturales, cívicos o físicos. Desde el punto de vista de la sociedad, la tolerancia define la capacidad, la aceptación de una actitud diferente a las que, por regla general, son aceptadas.

Conductas de futuro

Los más pequeños aprenden todo en los escenarios que les son más cercanos, como el hogar, el colegio y en contacto con los medios. En los medios de comunicación se fomentan diferentes estereotipos. Modelos, clasificaciones, ideas, elecciones, etiquetas … y todo es asimilado por los niños. Desde pequeños se les hace pensar a los niños que la diferencia separa y distingue. Todo lo que decimos, hacemos o pensamos a diario también se asimila e influirá en los comportamientos futuros. Las personas mayores deben observar de cerca sus actitudes y conversaciones, ya que constantemente muestran ejemplos de irritabilidad o serenidad, crítica o tolerancia. En un mundo global y en crisis, comprender que todos necesitamos ayuda, apoyo y tolerancia es clave para superar las dificultades.

Tolerancia

Une a todos los seres ya que se basa en la comprensión y aceptación de las diferencias. Aprender a observar y apreciar las diferencias es tanto un regalo como un disfrute. Al pasar de la estructura del bebé a la estructura del niño, el ser humano deja un estado de soledad por un escenario de convivencia con sus semejantes. Por regla general, los niños son sensibles, curiosos y cariñosos. A una edad temprana les gusta compartir y carecen de críticas o juicios. En el jardín de infancia y la escuela primaria a los niños les gusta participar en juegos con compartir y metas. Aprenden a cooperar y aceptar a los demás. Estos son los primeros pasos hacia el aprendizaje de la tolerancia. A través de la meditación es posible encontrar un estado de serenidad que se asiente y ayude a liberar tensiones mentales, descubrir una sensación de verdadera paz mental en las rutinas diarias.

Las horas pico en la escuela, los días de exámenes, el comienzo del nuevo año escolar son tiempos difíciles para todos los niños. A través de la serenidad, el niño aprende a ver todas las experiencias con más serenidad y a saber que todo es fugaz y poco a poco se convierte en una experiencia placentera.

«Cualquiera puede estar enojado, porque esto es muy simple. Pero estar enojado con la persona adecuada, en el grado correcto, en el momento correcto, con el propósito correcto y de la manera correcta, no es tan fácil».

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