Este 27 de enero de 2018 cumplí diez años en Bélgica, se lee y escribe rápido ¿no?, la verdad ahora en perspectiva no sé cómo llegué hasta acá….siempre he sido sumamente pragmática y cuando pensé en venir a Bélgica supuestamente era por tres meses, ya conocía a mi esposo pero solo por Internet (otra historia digna de contarles pero será en otra ocasión) y le había dicho expresamente “ni creas que vengo por ti” y bueno como siempre digo, “más rápido cae un hablador que un cojo”, pero no fue al instante ese amor….no para nada, yo estaba muy confundida hospedada en casa de unos amigos, ahora, a quienes les agradezco y les estoy en deuda por muchas cosas.

Realmente debo confesar que, si hay una barrera en cuestión cultural, y mucho después me di cuenta y que, si he aprendido, muchas cosas que parecen inofensivas pueden ser tan altisonantes si las escuchas por primera vez. Y claro yo me imaginaba tantas cosas, pero me fui casi como ladrona de México, de un chapuzón dije me voy, por lo menos tres meses y ya veré después, me quedo, me regreso o me voy a Italia, España….no tenía ningún plan en esos momentos, solo seguir con mis estudios y encontrar rápidamente un trabajo….ahora me puedo reír de lo ingenua que fui; ¿no tener planes a futuro? Casi imposible y hasta estresante para una persona como yo, pero lo hice, di el paso y diez años después me encuentro aquí, con una familia, trabajo, proyectos y un futuro.

Llegué y la primera persona que vi fue a mi esposo, tenía ese brillo en los ojos, indescriptible, a mí solo me dio miedo jajajaja, después fui a donde me hospedaría tres meses y ahí comenzó todo. Descubrí Bélgica de un lado a otro los fines de semana, con él poco a poco se ganó mi confianza y por supuesto mi a amor.

El primer lugar al que llegué fue a Tournai, pero me he mudado alrededor 5 veces, de las cuales dos con mi hija Laïyna, (todavía tengo cajas sin desempacar). Encontrar trabajo y estudiar francés, fácil ¿no? Digo, estamos hablando de mí y mi pequeño ego (como diría mi madre), pues no, en lo absoluto, aún como parte de la comunidad europea, te ven de arriba abajo, no te llueven los euros solo por estar aquí, hay que hacer muchas cosas antes de poder decir por fin estoy estable, y para eso me tardé por lo menos 4 años. Y bueno si de trabajo hablamos no puedo decir que te traten como primer mundo, o como pensaba que sería, pero tengo trabajo y eso me ha hecho avanzar que es lo más importante.

Mi primer invierno fue en Lieja, el más frío después de no se cuánto tiempo, llegamos -17 grados, obvio yo no salía de casa y ponía la calefacción al máximo y me cubría con una colcha junto al gato, Sheetos, que también fue un caso, pues me odiaba, pero con uno de esos odios como solo un gato sabe hacerlo. pero también me casé aquí así que guardo hermosos recuerdos.

 

Les contaré un poco de Scheetos, cuando me vio fue odio a primera vista, se hizo pipi en mi maleta, creo que se aguantó una semana….era un casi “él o yo”, así que me di a la tarea de tratar de unir fuerzas, y como era yo la que más tiempo pasaba en casa, poco a poco me lo fui ganando. Si hay una foto del gato en la lavadora, pero solo estábamos discutiendo los últimos arreglos.

 

Antes de mudarnos a Bruselas, me encontré con un gatito que necesitaba casa, así que también nos lo llevamos y se convirtió en el mejor amigo de Laïyna para cuando llegó a nuestras vidas mi hija de casi 5 años. Era Mezcal, y también sufrió un largo proceso de adaptación dentro de la familia (en especial mi esposo) lo bueno es que son inofensivos y no le harían nada a nuestros hijos, aunque estuvieran sumamente estresados estos dos.

 

Bruselas fue realmente lo mejor en cuanto lo que buscaba hacer, encontré trabajo, me hice de amigos que no sé cómo podría vivir sin ellos y bueno, han estado siempre tanto en las buenas como en las malas, también me di cuenta en los momentos más delicados que tus amigos se reducen y quedan solo los que en realidad te estiman y no esperan nada de ti, y también aunque los extraño los quiero montones, tal vez hay personas que ni se imaginan eso pues si me he dado cuenta de algo es que hay personas que dejan “un algo” y eso te lo llevas para siempre y no tiene tampoco que ser recíproco.

 

Pero bueno, les puedo contar una vida, otra vida, un sinfín de etapas, pero si algo puedo decirles lo que realmente fue un parteaguas, fue la maternidad, en ella no puedes ser pragmática, simplemente no existe esa palabra en la maternidad, ves tantos colores como tonalidades, nada es igual. Ellos te cambian desde tu interior hasta todas tus expectativas, todo gira alrededor de ellos.

Gracias a todos los que han participado de una u otra manera a lo largo de estos 10 años, les soy infinitamente agradecida, por tanto, también a los que ni se imaginan gracias.

 

 

 

 

 

 

 

 

Share This:

Hits: 1122

enero 29, 2018

Diez años en Bélgica

Este 27 de enero de 2018 cumplí diez años en Bélgica, se lee y escribe rápido ¿no?, la verdad ahora en perspectiva no sé cómo llegué hasta acá….siempre he sido sumamente pragmática y cuando pensé en venir a Bélgica supuestamente era por tres meses, ya conocía a mi esposo pero solo […]
enero 22, 2015

El servicio de salud y una mexicana

Antes de empezar aclaro, que uno habla de acuerdo de cómo le ha ido en la feria, no es ningún análisis exhaustivo, simplemente es basado en mi experiencia y opinión. Se que es tema sensible, si es cierto que el sistema de salud de primer mundo en muchos sentidos es […]

Centro de preferencias de privacidad

¿Quieres cerrar tu cuenta?

Se cerrará tu cuenta y todos los datos se borrarán de manera permanente y no se podrán recuperar ¿Estás seguro?